Embajada del Ecuador conmemora la Batalla del Pichincha en la Escuela de Cadetes de la Policía Nacional de Colombia
En un acto cargado de solemnidad y sentido patriótico, la Embajada del Ecuadoren Colombia, junto con las Agregadurías Militar, Aérea y Naval conmemoró los 202 años de la Batalla del Pichincha en la Escuela de Cadetes de la Policía Nacional de Colombia, General Santander, con el valioso apoyo de la Agregaduría de Policía del Ecuador.
La ceremonia que contó con la presencia de aproximadamente 120 personas, entre ellas agregados militares de los países con representación en Colombia, así como autoridades militares y policiales, inició con un minuto de silencio, en memoria de aquellos héroes que sacrificaron sus vidas en aras de la libertad. La embajadora del Ecuador, María Gabriela Troya recordó a la cadete ecuatoriana de esa escuela, Erika Sofía Chico Vallejo fallecida en un atentado terrorista en enero del 2019, resaltando su espíritu de servicio público.
Seguido a este acto, la embajadora Troya colocó una ofrenda floral ante el busto del Mariscal Antonio José de Sucre, como un tributo a los héroes cuya valentía contribuyó a la gesta libertaria y la consolidación de naciones independientes en América Latina.
Durante la ceremonia, el agregado de defensa del Ecuador, comandante Garzón, ofreció un recuento histórico de los acontecimientos que condujeron a la creación de la República del Ecuador en 1830, destacando la relevancia de la Batalla del Pichincha en este proceso de emancipación. Por su parte, la embajadora María Gabriela Troya resaltó la fraternidad entre ambos pueblos, cimentada en un sólido vínculo histórico y cultural, que facilita la cooperación y el desarrollo de una agenda bilateral enfocada en el comercio, la conservación del medio ambiente, la promoción del patrimonio cultural y el turismo.
Tras el acto protocolario, los invitados tuvieron la oportunidad de sumergirse en la riqueza cultural y gastronómica ecuatoriana, disfrutando de un ambiente festivo adornado con productos emblemáticos del país como flores, dulces, exquisitos chocolates de cacao fino de aroma, sombreros de Montecristi, reconocidos mundialmente por su elegancia y confección en paja toquilla, así como bordados y exquisitos platillos típicos. Esta experiencia no solo enriqueció la celebración, sino que también permitió compartir la diversidad de la identidad ecuatoriana con el público asistente, promoviendo un mayor entendimiento y aprecio por la riqueza cultural de la región.
Este evento a más de rememorar a los héroes que forjaron la historia del Ecuador, fortaleció los lazos de amistad y cooperación entre Ecuador y Colombia, reafirmando el compromiso compartido por ambas naciones en la promoción de la paz, la democracia y el desarrollo sostenible en la región.
