Ecuador insiste en una solución definitiva que garantice los derechos humanos de Julian Assange al cumplirse un año de asilo diplomático

El Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, al cumplirse un año de la Declaración de Asilo que emitiera el Gobierno nacional como respuesta a la solicitud de protección internacional presentada por el ciudadano australiano, Julián Assange, en la Embajada del Ecuador en Londres, alegando fundados temores de convertirse en víctima de persecución política si llegara a concretarse un pedido de extradición por un tercer Estado afectado por las actividades de la organización WikiLeaks.

Para el Ecuador, la mejor manera de fundamentar su decisión y salvaguardar la vida, integridad, seguridad y libertad del señor Assange consistía en establecer una base jurídica lo más sólida y consistente posible, para lo cual resaltó la convergencia de los principios sustantivos de las ramas del derecho internacional vinculadas a la promoción, protección y respeto de los derechos humanos; principios que se encuentran contemplados en distintos tratados y convenciones de derechos humanos, del derecho humanitario, del derecho de extradición, del derecho de asilo y del derecho de los refugiados, así como en los sistemas jurídicos regionales que concurren a la formación de un Código Universal de Derechos Humanos, en el cual esté reflejada la interdependencia y complementariedad de normas y principios que rigen en esta esfera.

En base a dicha declaración, la Cancillería no ha escatimado esfuerzos para lograr que el asilo del señor Assange cese de un modo digno para todas las partes interesadas, pero ha tenido que enfrentar la rigidez de la posición de los países afectados, los cuales se niegan a admitir que el asilo concedido produzca efectos jurídicos sobre tales Estados, los cuales insisten en la extradición del asilado para que comparezca ante los jueces suecos. El Ecuador ha insistido en la importancia que el asilo tiene como institución humanitaria, pacífica, apolítica y asistencial, y, por lo mismo, útil para proteger y defender los derechos fundamentales de personas que por diversas circunstancias se sienten amenazadas y buscan amparo.

El Gobierno ecuatoriano sigue empeñado en buscar una solución definitiva y justa a este caso de asilo diplomático, y al mismo tiempo considera que el caso Assange demuestra la importancia que la revolución ciudadana atribuye a los derechos fundamentales del ser humano y a su práctica efectiva bajo cualquier circunstancia y sin que puedan aplicarse criterios restrictivos que constituyan una violación del principio de igualdad y no discriminación.