Conmemoración por el Día Internacional de la Mujer

Caracas, 08 de marzo de 2021
Cada año la Organización de las Naciones Unidas determina un tema para la conmemoración del Día Internacional de la Mujer y para el 2021 es:
“Mujeres líderes: Por un futuro igualitario en el mundo de la COVID-19”
El tema se refiere a un futuro igualitario pero en la conmemoración realizada en el Consulado del Ecuador en Caracas con un número muy limitado de asistentes, se invitó a referirse a un presente igualitario.
Desde el año 2020, el Consulado del Ecuador en Caracas plantea, para el día de la mujer, una propuesta simbólica que este año se refirió a la igualdad.
Con unas tazas de color negro que se entregó a cada uno de los asistentes, se simbolizó la igualdad pero, al mirar el interior de las mismas, cada una tenía un color distinto, en una búsqueda también simbólica por invitar paralelamente, a tomar conciencia de las particularidades de cada uno, particularidades que definen a cada ser humano y su individualidad.
El Cónsul, Gonzalo Vega, dijo que la igualdad para la mujer en oportunidades, en el tratamiento recibido, en la valoración de su trabajo y en todos los ámbitos, debe dejar de ser un esfuerzo de reivindicación y convertirse en una realidad admitida e incuestionable.
Señaló que, enfrentada a la Covid-19, la humanidad ha debido revaluar sus prioridades y valorar precisamente, en la vulnerabilidad, el significado amplio y consciente de la igualdad pero sobre todo, de la igualdad en la responsabilidad de cada uno para frenar el avance de la enfermedad, seamos mujeres u hombres, todos por igual.
Se refirió a que las cifras y estadísticas en esta pandemia transparentan el papel de la mujer en los ámbitos más sensibles, no solo en las actividades de la interacción social general, sino particularmente en el sector salud, en la vulnerabilidad que enfrenta dentro de la sociedad y, naturalmente, en la carencia de impacto real de las políticas existentes para garantizar la igualdad.
Concluyó que, “La realidad actual ratifica que no son las leyes, ni las sanciones las que garantizan la igualdad. La interacción entre los seres humanos como iguales, desde el ejercicio de la propia individualidad como una elección consciente de tratarnos como iguales, es la única solución real a la falta de igualdad”.
