Reducción presupuestaria en Cancillería es inevitable, dice ministro

Quito, 19 de mayo de 2020

“Como lo anunció hoy el Presidente de la República, va a haber un recorte importante de personal en nuestras misiones del exterior”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, José Valencia, en un pronunciamiento este martes 19 de mayo en el que refirió las causas económicas y presupuestarias que motivaron la decisión presidencial.

“Estas medidas muy difíciles y que nos vemos obligados a tomar, son inevitables ante la devastación que ha sufrido el Presupuesto del Estado a causa de todos los fenómenos económicos que desató la pandemia de la covid-19, en especial el derrumbe de los precios del petróleo. Nuestra obligación es seguir prestando, con patriotismo y perseverancia, el contingente de nuestro máximo esfuerzo, porque justamente eso nos demandan las adversas condiciones que hoy enfrenta el Ecuador”, dijo el canciller.

Explicó que la reducción de personal y del presupuesto del ministerio continúa un empeño que venía de antes, como respuesta a que el Ecuador venía sufriendo problemas presupuestarios y que el Gobierno buscaba  ahorrar costos de gestión dentro y fuera del país. “Como recordó el Presidente Moreno, ya habíamos cerrado el año pasado las embajadas en Argelia, Nigeria, Bielorrusia, Etiopía y Angola, y cinco consulados”.

Pero la disminución mucho más marcada de los ingresos fiscales, a causa de la pandemia, obliga a mayores recortes. El déficit fiscal del Ecuador, que estaba previsto para este año en alrededor de 3.500 millones de dólares, se multiplicará por 3 según proyecciones del ministerio de Economía y Finanzas y de organismos internacionales. Ante eso y tras detenidos análisis entre la Cancillería y autoridades económicas, “como anunció el Presidente, cerraremos las embajadas en Malasia, Irán y Nicaragua, la representación ante la OACI (Organización de la Aviación Civil Internacional) y la Secretaría del Parlamento Andino, aparte proceder al cierre de seis otros consulados.”

Además nos vemos forzados a reducir transitoriamente el nivel de representación en diez otras embajadas, asignando al frente de ellas a funcionarios de rangos medios, señaló Valencia citando el pronunciamiento presidencial, y también recordó que retornarán al país 70 funcionarios, aparte de que se darán por terminados 75 contratos de personal local en el exterior, aplicando normas de la legislación que corresponda.

“Esto representa un sacrificio para la institución, sin duda, e incrementará la carga laboral de los funcionarios que actualmente se encuentran en el exterior, pero el Ecuador se halla enfrentado a una economía con un escenario extremo, y debemos adaptarnos a ella con decisión y responsabilidad”, dijo el canciller.

Valencia aclaró que se seguirá cumpliendo con absoluto respeto a la ley la cuota de nombramientos políticos en el exterior, que pueden ser hechos por el Presidente de la República. En vista a que dicha cuota es del 20% del total del personal en el extranjero, también se reducirá el personal nombrado dentro de la cuota política, en la proporción correspondiente.

Recordó que la plantilla de la Cancillería llegó a tener, al final del período de Rafael Correa, más de 1700 funcionarios. “A través de una política de no renovación de contratos, de reducción del tamaño de oficinas, de reasignación de funciones, contamos en la actualidad con 1300 funcionarios. Como ve, hemos recortado 400 puestos, siempre con atención a las disposiciones de la ley laboral”, dijo Valencia. No obstante, debido a las circunstancias extraordinarias que estamos viviendo, el ministro dijo que no hay otra opción que recortar más el tamaño de la nómina de funcionarios, sobre todo en el exterior.

En la época del ex ministro Ricardo Patiño, la Cancillería tenía un presupuesto de más de 165 millones de dólares (2014), mientras que el presupuesto de 2020 es de 103 millones, lo que significa una diferencia de 60 millones de dólares menos de gasto institucional. Los límites actuales, que nos impone una realidad muy concreta -la falta de disponibilidad de recursos presupuestarios por parte del Estado ecuatoriano- nos exigen nuevos recortes, no solo en cuanto a la disminución del personal sino también de otros gastos.