{"id":441,"date":"2022-04-29T21:17:42","date_gmt":"2022-04-29T21:17:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cancilleria.gob.ec\/academiadiplomatica\/?p=441"},"modified":"2022-04-29T21:43:06","modified_gmt":"2022-04-29T21:43:06","slug":"la-creacion-de-la-academia-diplomatica-antonio-j-quevedo-del-dicho-al-hecho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cancilleria.gob.ec\/academiadiplomatica\/2022\/04\/29\/la-creacion-de-la-academia-diplomatica-antonio-j-quevedo-del-dicho-al-hecho\/","title":{"rendered":"La creaci\u00f3n de la Academia Diplom\u00e1tica \u201cAntonio J. Quevedo\u201d: del dicho al hecho\u00a0"},"content":{"rendered":"<p><strong>&nbsp;<\/strong><em>Por Jaime March\u00e1n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>I<\/strong><\/p>\n<p>A fines de 1986, encontr\u00e1ndome en funciones en nuestra Embajada ante la Casa Blanca, tuve a honra ser designado Subsecretario Administrativo por el Canciller Edgar Ter\u00e1n Ter\u00e1n. Mi primera propuesta de trabajo, que \u00e9l acept\u00f3 con el mayor entusiasmo, fue emprender acciones conducentes a la creaci\u00f3n de la Academia Diplom\u00e1tica. La idea de crear un Alma M\u00e1ter dentro de la instituci\u00f3n, destinada a la formaci\u00f3n y capacitaci\u00f3n de nuestros diplom\u00e1ticos, era una vieja aspiraci\u00f3n compartida por la gran mayor\u00eda de funcionarios de la Canciller\u00eda. &nbsp;Algunos de ellos, al igual que yo, hab\u00edamos elaborado las l\u00edneas maestras sobre las cuales edificar este ambicioso proyecto.<\/p>\n<p>Era indispensable pasar a la acci\u00f3n. La primera consist\u00eda en articular las diferentes propuestas para trabajar sobre un proyecto unificado. A las pocas semanas de haber iniciado estas tareas, el Canciller Ter\u00e1n renunci\u00f3, siendo reemplazado por el Embajador Rafael Garc\u00eda Velasco, a quien le puse al tanto del proyecto. El nuevo Ministro lo acogi\u00f3 con renovado entusiasmo y me encarg\u00f3 realizar las gestiones conducentes a su cristalizaci\u00f3n. Me ocup\u00e9 enseguida de establecer y liderar el Grupo de Trabajo encargado de elaborar un texto unificado sobre la base de las diversas propuestas existentes. Pero, antes, hab\u00eda que vencer un escollo mayor. Todas las tentativas anteriores para establecer una Academia Diplom\u00e1tica hab\u00edan tropezado con la tenaz y activa oposici\u00f3n de las Escuelas e Institutos de Diplomacia y Derecho Internacional de la Costa y de la Sierra. El principal argumento, prima facie, de estos centros era \u2014y no les faltaba raz\u00f3n\u2014 que ninguna entidad distinta a las universidades ten\u00eda competencia legal para formar internacionalistas y otorgar t\u00edtulos acad\u00e9micos en diplomacia y materias conexas.<\/p>\n<p>A fin de abatir este obst\u00e1culo, resolv\u00ed enfrentar el toro por los cuernos e invit\u00e9 a mi despacho a los directores de dichos institutos. En el curso de tales reuniones, al principio tensas, expliqu\u00e9 que la Academia Diplom\u00e1tica se establecer\u00eda en la Canciller\u00eda, no como un instituto aut\u00f3nomo adscrito a ella, sino como una \u00abDirecci\u00f3n de Capacitaci\u00f3n interna\u00bb, en cumplimiento de la obligaci\u00f3n de toda entidad p\u00fablica, y m\u00e1s a\u00fan de un Servicio Exterior profesional, de capacitar en forma permanente a su personal. Se\u00f1al\u00e9 que la Canciller\u00eda reconoc\u00eda y respetaba la competencia de los centros universitarios para dictar cursos y emitir t\u00edtulos acad\u00e9micos en relaciones internacionales y materias afines, pero que la profesi\u00f3n de diplom\u00e1tico s\u00f3lo pod\u00eda moldearse, como era l\u00f3gico, en el ejercicio pr\u00e1ctico de la diplomacia. Precis\u00e9, finalmente, que el establecimiento de una Academia Diplom\u00e1tica en la Canciller\u00eda no iba en contra de los centros e institutos universitarios, sino que, por el contrario, abr\u00eda una puerta de ingreso al Servicio Exterior para todos los ciudadanos que quisieran optar por la Carrera y, preferentemente, para los egresados y titulados de los referidos centros de educaci\u00f3n superior.<\/p>\n<p>Tras estas explicaciones, los rectores aceptaron deponer su oposici\u00f3n formal al establecimiento de la Academia Diplom\u00e1tica, lo que despej\u00f3 el camino para proseguir con los tr\u00e1mites. As\u00ed, en abril de 1987, convoqu\u00e9 al Grupo de Trabajo para elaborar los textos de la Exposici\u00f3n de Motivos, del Decreto Ejecutivo de Creaci\u00f3n de la Academia Diplom\u00e1tica y del Reglamento Org\u00e1nico Funcional. Cont\u00e1bamos para ello con los aportes de varios funcionarios (algunos hab\u00edan presentado al Canciller Garc\u00eda Velasco sus propuestas) y con una amplia compilaci\u00f3n de instrumentos de otras Academias Diplom\u00e1ticas, especialmente del \u00e1mbito latinoamericano.<\/p>\n<p>Durante muchos d\u00edas y noches se trabaj\u00f3 en la elaboraci\u00f3n de los textos a ser sometidos a la aprobaci\u00f3n del Canciller y del Presidente de la Rep\u00fablica. El tiempo se deslizaba como en un reloj de arena. La noche del martes 21 de abril de 1987, v\u00edspera del plazo fijado para la presentaci\u00f3n de los textos definitivos, me reun\u00ed en casa con Roberto Ponce Alvarado para pulir la versi\u00f3n final. Fueron horas intensas y gratificantes, pues a medida que repas\u00e1bamos l\u00ednea a l\u00ednea el proyecto, calibrando cada una de las palabras, ve\u00edamos emerger en la pantalla del ordenador la figura de lo que ser\u00eda la Academia Diplom\u00e1tica.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, acompa\u00f1ado por el Grupo de Trabajo y por el Director Nacional de Personal, abogado Ramiro D\u00e1vila, entregu\u00e9 al Canciller Garc\u00eda Velasco los textos finales. Hecho esto, por encarg\u00f3 del Ministro, el mi\u00e9rcoles 29 de abril, acompa\u00f1ado por Byron Morej\u00f3n, Roberto Ponce y Fernando Ribadeneira \u2014Jefe Civil de la Casa Presidencial\u2014, me entrevist\u00e9 con el doctor I\u00f1iguez, Asesor Jur\u00eddico de la Presidencia de la Rep\u00fablica, para hacerle una presentaci\u00f3n completa de los textos de creaci\u00f3n de la Academia Diplom\u00e1tica que el Canciller someter\u00eda a la firma del Jefe de Estado.<\/p>\n<p>Efectivamente, un mes m\u00e1s tarde el Presidente Ing. Le\u00f3n Febres Cordero los suscribi\u00f3 en el Palacio de Carondelet. Era el 21 de mayo 1987. La Academia Diplom\u00e1tica hab\u00eda nacido. Al anunciar el hecho a la prensa, el Canciller Rafael Garc\u00eda Velasco expres\u00f3, <em>inter alia<\/em>, lo siguiente: \u00abSe trata de un logro que me permito calificarlo de hist\u00f3rico, de enorme trascendencia para el Servicio Exterior ecuatoriano, que le permitir\u00e1 perfeccionar su trabajo cotidiano, como es el de reafirmar y proyectar los fundamentos de la identidad nacional y los objetivos permanentes de la Rep\u00fablica en el \u00e1mbito internacional\u00bb<\/p>\n<p>La opini\u00f3n p\u00fablica salud\u00f3 con benepl\u00e1cito el establecimiento de la Academia Diplom\u00e1tica. El editorial de El Comercio, de 29 de mayo de 1987, se\u00f1al\u00f3 que es \u00abde sumo inter\u00e9s para el Ecuador que sus diplom\u00e1ticos, en todos los niveles, demuestren un alto grado de aptitud por consideraciones obvias. No es aceptable que ese ministerio se convierta en alojamiento de pol\u00edticos o de elementos improvisados (&#8230;). Desde hace varios a\u00f1os se ven\u00eda reclamando el funcionamiento de un instituto de esta \u00edndole que permita a la Canciller\u00eda ecuatoriana, como ocurre en otros pa\u00edses, perfeccionar los conocimientos indispensables para el mejor cumplimiento de su misi\u00f3n espec\u00edfica (&#8230;). La flamante Academia esta llamada a llenar un vac\u00edo notorio que evitar\u00e1 las improvisaciones que m\u00e1s bien son perjudiciales para el pa\u00eds que requiere de una diplomacia de alta calidad\u00bb.<\/p>\n<p>Por su parte, el diario Hoy, en un art\u00edculo publicado el 31 de ese mismo mes y a\u00f1o, tras reconocer el acierto de esta creaci\u00f3n, se\u00f1al\u00f3 \u00abque la Academia Diplom\u00e1tica ser\u00e1, sin duda, el \u00f3rgano m\u00e1s adecuado para dilucidar la idoneidad de quienes aspiran a incorporarse al Servicio, tanto con respecto al concurso de admisi\u00f3n (&#8230;), cuanto en la selecci\u00f3n final al cabo de un a\u00f1o completo de estudios\u00bb. Y, m\u00e1s adelante, precisaba: \u00abLa Academia no otorgar\u00e1 t\u00edtulo alguno, puesto que ello no le compete, y sus labores estar\u00e1n centradas en actividades de gran especificidad profesional (&#8230;). La Academia de Capacitaci\u00f3n Diplom\u00e1tica es una de esas creaciones que, sin mayores alardes, de manera austera y consecuentemente, no busca efectos inmediatistas, puesto que su objetivo apunta al futuro y est\u00e1 comprometido con los intereses esenciales de la nacionalidad ecuatoriana\u00bb.<\/p>\n<p>Pocos d\u00edas m\u00e1s tarde, el diario El Mercurio, en un art\u00edculo de Arturo Jaramillo V., se\u00f1alaba, entre otras cosas, lo siguiente: \u00abUna gran responsabilidad le otorga el decreto a la Academia Diplom\u00e1tica, organismo que administrar\u00e1 el concurso p\u00fablico. a escala nacional, para el ingreso de 15 Terceros Secretarios al curso anual de preparaci\u00f3n para la carrera diplom\u00e1tica. Hemos dicho ya que el personal de la Canciller\u00eda debe ser sobre todo experimentado, eficiente, patriota, pluralista en el amplio sentido del t\u00e9rmino, no colocado all\u00ed con \u2018cuota pol\u00edtica\u2019, ni que sobrepase la establecida por las propias leyes del Servicio Exterior (&#8230;). Los gobiernos son transitorios, pero m\u00e1s permanentes son los intereses ecuatorianos en el concierto internacional\u00bb.<\/p>\n<p>El escritor Mario Chaves Chaves, en un nuevo art\u00edculo publicado por esas mismas fechas, manifest\u00f3 lo siguiente: \u00abHay que desvirtuar, por otro lado, la idea de que los diplom\u00e1ticos son entes privilegiados que transitan por senderos floridos: todo lo contrario, su labor silenciosa y delicada demanda esfuerzos constantes y consciente dedicaci\u00f3n a los estudios. Implica una severa instrucci\u00f3n que, impartida por los centros de especializaci\u00f3n universitaria, se complementan con la s\u00f3lida y pr\u00e1ctica capacitaci\u00f3n que habr\u00e1 de conferirla justamente la Academia\u00bb.<\/p>\n<p>Y Diego Oquendo, en el programa \u2018Buenos D\u00edas\u201d de Radio Visi\u00f3n\u2019, edici\u00f3n de 25 de mayo. de 1987, destac\u00f3 lo siguiente: \u00ab(&#8230;) la iniciativa de crear una Academia Diplom\u00e1tica en nuestro pa\u00eds para los miembros que ingresan al Servicio Exterior por la Sexta Categor\u00eda y para el perfeccionamiento profesional de los actuales funcionarios y empleados de la Canciller\u00eda, constituye una noticia de primer\u00edsima categor\u00eda. El Ecuador pues, ven\u00eda siendo uno de los pocos pa\u00edses en Am\u00e9rica Latina y probablemente en el mundo que no tiene una Academia Diplom\u00e1tica (&#8230;). El objetivo que persigue dicha Academia no implica en forma alguna duplicar esfuerzos ni invadir competencias de otros centros acad\u00e9micos. En efecto, la Academia de Capacitaci\u00f3n Diplom\u00e1tica no otorgar\u00e1 t\u00edtulos acad\u00e9micos, siendo m\u00e1s bien su finalidad colaborar con la Escuela de Ciencias Internacionales de la Universidad Central y con el Instituto de Diplomacia de Guayaquil en tareas de investigaci\u00f3n, organizaci\u00f3n de seminarios y conferencias sobre temas de inter\u00e9s internacional\u201d.<\/p>\n<p>Con estos buenos augurios, el martes 16 de junio de 1987 solicit\u00e9 una entrevista con el Ministro de Finanzas para hacerle una presentaci\u00f3n detallada de la Academia Diplom\u00e1tica, as\u00ed como de los requerimientos econ\u00f3micos para su cabal funcionamiento. Fui recibido en el despacho por el Ministro Eduardo Cabezas Molina, quien, tras conocer los pormenores de la reciente creaci\u00f3n, dio su entusiasta aprobaci\u00f3n para incluir en el presupuesto general de la Canciller\u00eda las partidas necesarias \u2014incluyendo 15 de Terceros Secretarios\u2014 para el funcionamiento de la Academia Diplom\u00e1tica. Fue una coincidencia afortunada y un factor determinante que un distinguido miembro del Servicio Exterior y acad\u00e9mico de prestigio, como Eduardo, estuviera al frente de la Cartera de Finanzas en esa crucial coyuntura.<\/p>\n<p>Mediante Acuerdo Ministerial N\u00ba 279, de 26 de junio de 1987, el Canciller Rafael Garc\u00eda Velasco expidi\u00f3 el Reglamento Org\u00e1nico Funcional de la Academia Diplom\u00e1tica, compuesto por 78 art\u00edculos y una Disposici\u00f3n Transitoria. La norma transitoria establec\u00eda que \u00abHasta que la Academia inaugure sus actividades el 5 de octubre de 1987, la Subsecretar\u00eda Administrativa del Ministerio de Relaciones Exteriores asumir\u00e1, en lo que fuere pertinente, las funciones asignadas a los \u00f3rganos enumerados en el Art\u00edculo 11 del Reglamento Org\u00e1nico Funcional de la Academia\u00bb. En el referido instrumento qued\u00f3 definido, adem\u00e1s, que la Academia Diplom\u00e1tica es la \u00abDirecci\u00f3n General\u00bb 13 del Ministerio de Relaciones Exteriores destinada a capacitar profesionalmente a los miembros del Servicio Exterior de la Rep\u00fablica que ingresen por concurso p\u00fablico a la sexta categor\u00eda para su confirmaci\u00f3n en la carrera diplom\u00e1tica. El Reglamento contemplaba, asimismo, la realizaci\u00f3n de los siguientes cursos: a) De formaci\u00f3n profesional; b) De actualizaci\u00f3n; c) De estudios diplom\u00e1ticos superiores; d) De entrenamiento y perfeccionamiento; y e) Especiales.<\/p>\n<p>Firmado el instrumento constitutivo, nos abocamos de inmediato a elaborar la planta directiva y docente. Este proceso tampoco estuvo exento de tropiezos, esta vez en el \u00e1mbito pol\u00edtico. Desde un principio, el Canciller Garc\u00eda Velasco y yo tuvimos claro que la Academia Diplom\u00e1tica, como centro de formaci\u00f3n y pensamiento, deb\u00eda estar alejada de toda influencia partidista. Como entidad acad\u00e9mica, deb\u00eda gozar de la indispensable libertad intelectual para acometer, con objetividad y esp\u00edritu cr\u00edtico, la compleja tarea de formar y capacitar a los funcionarios diplom\u00e1ticos en el amplio espectro de las relaciones internacionales, incluyendo la pluralidad ideol\u00f3gica y la diversidad de pensamiento que configura la realidad emp\u00edrica del mundo. Bajo esa premisa, la Academia Diplom\u00e1tica deb\u00eda estar dirigida por los diplom\u00e1ticos m\u00e1s capacitados, y los profesores ser seleccionados de entre los mejores catedr\u00e1ticos del pa\u00eds. En consonancia con esta idea, el Art\u00edculo 9 del Decreto de Creaci\u00f3n de la Academia Diplom\u00e1tica establec\u00eda que \u00abEl Director General de la Academia ser\u00e1 nombrado por el Ministro de Relaciones Exteriores de entre los funcionarios de carrera del Servicio Exterior pertenecientes a la primera categor\u00eda y durar\u00e1 al menos dos a\u00f1os en sus funciones, salvo necesidades del Servicio\u00bb.<\/p>\n<p>La sugerencia que \u2014como Subsecretario Administrativo y presidente del Grupo de Trabajo\u2014 formul\u00e9 al Ministro para designar al Embajador Mario Alem\u00e1n Salvador como primer Director General de la Academia fue acogida por \u00e9l con el mayor entusiasmo. Mario reun\u00eda todas las calidades humanas, intelectuales y profesionales para liderar con brillo la flamante Academia. Su mera presencia al frente de la entidad le otorgaba prestigio. Hab\u00eda desempe\u00f1ado altas funciones en la Canciller\u00eda, incluidas las de Secretario General. De ilustre estirpe intelectual, profundas convicciones democr\u00e1ticas y sensibilidad social, Mario fue siempre un referente y un ejemplo de diplom\u00e1tico integral, comprometido con los principios de la pol\u00edtica exterior del Estado. En ese momento, Mario se encontraba desempe\u00f1ando las funciones de Embajador del Ecuador en Paraguay. El viernes 3 de julio de 1987, al recibir por v\u00eda telef\u00f3nica la propuesta que le transmit\u00ed a nombre del Canciller Garc\u00eda Velasco, no dej\u00f3 de expresarme su extra\u00f1eza de que el gobierno conservador del Ing. Le\u00f3n Febres Cordero hubiera pensado en \u00e9l, hombre de izquierdas, para el referido cargo. En sinton\u00eda con el Canciller, le respond\u00ed que la Academia, como centro de capacitaci\u00f3n del servicio exterior profesional, estar\u00eda al margen de las tiendas pol\u00edticas, y que lo mismo ocurrir\u00eda con la planta docente. En esas condiciones, Mario acept\u00f3 el nombramiento, se despidi\u00f3 de las autoridades paraguayas y viaj\u00f3 de inmediato a Quito para asumir sus nuevas funciones.<\/p>\n<p>Entretanto, la lista de profesores de la Academia Diplom\u00e1tica se iba engrosando y enriqueciendo con la n\u00f3mina de destacadas personalidades, que respondieron con generosidad y apertura intelectual a la invitaci\u00f3n de ser parte de la planta docente de la primera Academia Diplom\u00e1tica. El Art\u00edculo 23 del Reglamento Org\u00e1nico Funcional establec\u00eda tres clases de profesores: a) Titulares (designados en tal calidad para impartir cursos en forma regular); b) Alternos (designados para reemplazar a los profesores titulares en caso de ausencia temporal de \u00e9stos); y c) Ocasionales (invitados en esa calidad para dictar conferencias, seminarios o dirigir trabajos de investigaci\u00f3n sobre determinados temas de su especialidad).17 Los m\u00e1s preclaros internacionalistas, tratadistas, juristas, economistas, ge\u00f3grafos, negociadores, historiadores, ge\u00f3grafos, periodistas, escritores, curadores, etc\u00e9tera, acudieron con entusiasmo a nuestro llamado.<\/p>\n<p>Mas he ah\u00ed que cuando todo estaba listo para que la flamante Academia Diplom\u00e1tica abriera sus puertas, grupos sectarios llevaron al Palacio de Carondelet la versi\u00f3n de que la Academia nac\u00eda con un tinte de \u201cizquierda\u201d. Y fue as\u00ed como el Presidente de la Rep\u00fablica telefone\u00f3 al Canciller Garc\u00eda Velasco para vetar el nombramiento del Director General de la Academia y el de varios profesores que el r\u00e9gimen juzg\u00f3 como adversarios pol\u00edticos. Con un estoicismo y una generosidad de esp\u00edritu que s\u00f3lo reflejaba su profesionalismo y talla intelectual, el Embajador Mario Alem\u00e1n Salvador y los profesores \u201cvetados\u201d renunciaron de inmediato para salvar a la Academia Diplom\u00e1tica de su extinci\u00f3n.<\/p>\n<p>Fue uno de los momentos m\u00e1s penosos de toda mi carrera. Es una l\u00e1stima que el Presidente Febres Cordero ensombreciera con ese gesto sectario la honra que indudablemente le cabe y que en justicia se le debe reconocer de haber creado, con visi\u00f3n de estadista, la Academia Diplom\u00e1tica. Con todo, la historia, la verdadera historia de creaci\u00f3n de la Academia, debe reconocer a Mario Alem\u00e1n Salvador (\u2020) como el primer Director General de la Academia Diplom\u00e1tica. De hecho, su designaci\u00f3n figura en el Acuerdo Ministerial N\u00ba 00298, de 3 de julio de 1987. Si bien, por las razones antedichas, Mario Alem\u00e1n hubo de dimitir, brind\u00f3 a la Academia Diplom\u00e1tica su valioso aporte intelectual como profesor de Pol\u00edtica Exterior Ecuatoriana y de Organismos y Conferencias Internacionales. En reemplazo de Mario Alem\u00e1n fue nombrado Director General de la Academia Diplom\u00e1tico el Embajador C\u00e9sar Rom\u00e1n Gonz\u00e1lez, distinguido funcionario de Carrera, quien estuvo a la altura del enorme desaf\u00edo en dichas circunstancias. Conturbado por los acontecimientos anteriores, hube, de todas formas, de ocuparme de buscar un local adecuado donde la nueva Academia Diplom\u00e1tica pudiera iniciar sus actividades. Nos hab\u00edamos fijado como meta empezar sus actividades en octubre de 1987. El tiempo se ven\u00eda nuevamente corto y esta circunstancia exig\u00eda soluciones r\u00e1pidas y eficaces, aunque fueran de car\u00e1cter temporal. As\u00ed, sin renunciar a la idea de solicitar la cooperaci\u00f3n municipal para la concesi\u00f3n futura de un local id\u00f3neo, ped\u00ed la cooperaci\u00f3n de la AFESE para que nos arrendara el local de propiedad gremial ubicado en la calle Roca 712. Sensible a este requerimiento, el Embajador Edwin Johnson L\u00f3pez, a la saz\u00f3n Presidente de la Asociaci\u00f3n, luego de consultar con el Directorio, suscribi\u00f3 con la Canciller\u00eda un contrato de alquiler del referido local, autorizando, al propio tiempo, su remodelaci\u00f3n \u2013 con fondos del Ministerio\u2013 para que pudiera servir a los prop\u00f3sitos espec\u00edficos de la Academia Diplom\u00e1tica.<\/p>\n<p>La tarea de convertir esa vieja y precaria edificaci\u00f3n en un local digno, aunque modesto, para el referido prop\u00f3sito corri\u00f3 a cargo del Arquitecto Carlos Arias, funcionario del Ministerio. Es justo que la Academia Diplom\u00e1tica reconozca los ingentes esfuerzos desplegados por Carlos Arias para levantar all\u00ed, en pocas semanas, contra viento y lluvia, un auditorio, tres aulas de clases y las oficinas de la administraci\u00f3n. Todo ello lo hizo con exiguos recursos y bajo presi\u00f3n de tiempo, pero con enorme entusiasmo. Cierto es que la primera Academia Diplom\u00e1tica, dado el limitado n\u00famero de vacantes (apenas 10), pudo haber iniciado sus primeras actividades docentes en un par de oficinas adecuadas como aulas, pero consider\u00e9 que era fundamental que, desde el principio, nuestra Alma M\u00e1ter contara, aunque fuera con un modesto local propio para desarrollar su cometido.<\/p>\n<p>Para completar los instrumentos constitutivos de la Academia Diplom\u00e1tica, el Canciller Rafael Garc\u00eda Velasco tuvo el acierto de expedir el Acuerdo Ministerial N\u00ba 297, de 3 de julio de 1987, mediante el cual declar\u00f3 el 21 de mayo de cada a\u00f1o el \u00abD\u00eda del Diplom\u00e1tico de Carrera\u00bb, fecha en que se conmemorar\u00eda tambi\u00e9n el establecimiento de la Academia Diplom\u00e1tica como \u00abun hecho de positivo beneficio para el pa\u00eds y la instituci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Dentro de esta apretada rese\u00f1a hist\u00f3rica, menci\u00f3n especial merece la concepci\u00f3n del escudo de la Academia Diplom\u00e1tica, el cual fue resultado de un concurso abierto que convoqu\u00e9 en 1987, en mi calidad de Subsecretario Administrativo. El artista triunfador del certamen fue un distinguido funcionario de la Canciller\u00eda, el doctor I\u00f1igo Salvador Crespo, quien supo plasmar en el referido emblema el compromiso de nuestra instituci\u00f3n con la excelencia acad\u00e9mica en la formaci\u00f3n de nuestros cuadros de diplom\u00e1ticos profesionales. En dicho escudo, el c\u00f3ndor, posado en el eje equinoccial, embraza al Globo, en s\u00edmbolo de la proyecci\u00f3n universal de la pol\u00edtica exterior.<\/p>\n<p>Finalmente, es de inter\u00e9s hist\u00f3rico se\u00f1alar que en dicho Reglamento se estableci\u00f3, asimismo, el uniforme de los cursantes, s\u00edmbolo de igualdad, esp\u00edritu de cuerpo y compromiso institucional. Conviene anotar que la idea del uniforme no era, en realidad, novedosa. En la consulta telef\u00f3nica que, al efecto, realic\u00e9 con Jos\u00e9 Ayala Lasso, a la saz\u00f3n Embajador del Ecuador en Lima, me confirm\u00f3 el uso del uniforme diplom\u00e1tico para los alumnos cursantes de Torre Tagle en la Academia Diplom\u00e1tica del Per\u00fa. El uniforme que adopt\u00f3 nuestra Academia fue similar al de su hom\u00f3loga peruana.<\/p>\n<p>El siguiente paso consisti\u00f3 en armar el pensum y los correspondientes s\u00edlabos, tarea que se cumpli\u00f3 en estrecha coordinaci\u00f3n con la planta docente y el Consejo Acad\u00e9mico. En la coyuntura actual en que algunos elementos de fuera han cuestionado, injustificadamente, la falta de dedicaci\u00f3n de la Academia Diplom\u00e1tica a los temas de comercio y econom\u00eda, vale la pena recordar que, entre las \u201cmaterias b\u00e1sicas profesionales\u201d de la primera Academia, figuraban, ya desde el inicio, las c\u00e1tedras de Pol\u00edtica Econ\u00f3mica, Comercio Exterior y Problemas Econ\u00f3micos y Sociales del Ecuador; y, entre las \u201cmaterias pr\u00e1cticas\u201d, las de Negociaci\u00f3n Internacional. Tales asignaturas se complementaban con pasant\u00edas en las dependencias de la Canciller\u00eda a cuyo cargo estaban los temas de Comercio, Pol\u00edtica Econ\u00f3mica y Negociaciones Internacionales.<\/p>\n<p>El contenido de estas asignaturas comprend\u00eda, <em>inter alia<\/em>, el Nuevo Orden Econ\u00f3mico Internacional, la Pol\u00edtica Econ\u00f3mica y Comercial del Ecuador, el Comercio Exterior Ecuatoriano, el papel de la Diplomacia en la Promoci\u00f3n Comercial Ecuatoriana, la Estructura Econ\u00f3mica Ecuatoriana, los Problemas Econ\u00f3micos y Sociales del Ecuador, las Estrategias en la Negociaci\u00f3n Internacional en Funci\u00f3n de los Objetivos de la Pol\u00edtica Exterior, y Ejercicios y Simulacros Pr\u00e1cticos de las Distintas Formas de Negociaci\u00f3n. Inclu\u00eda, adem\u00e1s, una materia muy avanzada para esa \u00e9poca: los Derechos Econ\u00f3micos, Sociales y Culturales en el Ecuador.<\/p>\n<p>El 26 de junio de 1987, una vez aprobados los instrumentos constitutivos, reglamentarios y docentes de la Academia Diplom\u00e1tica, en mi calidad de Subsecretario Administrativo convoqu\u00e9 al primer \u201cConcurso P\u00fablico Anual de Libre Oposici\u00f3n y de Merecimientos para llenar quince (15) plazas de Tercer Secretario\u201d. Es interesante anotar que, en las Bases del Concurso, se incluy\u00f3 el requisito de presentaci\u00f3n de \u00abcertificados m\u00e9dico y sicol\u00f3gico, otorgados por el Departamento M\u00e9dico de la Canciller\u00eda\u00bb. El examen sicol\u00f3gico, \u00abdestinado a medir las aptitudes para la carrera diplom\u00e1tica y el coeficiente intelectual\u00bb fue tomado por el doctor Ewald Utreras, distinguido sic\u00f3logo en ejercicio profesional, contratado para el efecto. El costo de examen fue cubierto por cada aplicante.<\/p>\n<p>De entre los numerosos postulantes que presentaron carpetas y que se sometieron a las pruebas de idiomas y de conocimientos, tan s\u00f3lo una decena ingres\u00f3 al Curso de Formaci\u00f3n Profesional, de diez meses de duraci\u00f3n. La Academia Diplom\u00e1tica, pese a todas las vicisitudes brevemente narradas en l\u00edneas anteriores \u2013incluyendo una demanda de inconstitucionalidad presentada a \u00faltima hora por el CONUEP\u2013, empez\u00f3 sus actividades docentes el lunes 19 de octubre de 1987. El Presidente Le\u00f3n Febres Cordero inaugur\u00f3 oficialmente la sede el jueves 29 de ese mes y a\u00f1o. Luego de aprobar el Curso de Formaci\u00f3n de la Academia con un promedio no inferior a 8\/10, los aspirantes realizaron pasant\u00edas en las dependencias del Ministerio, las cuales estuvieron sujetas tambi\u00e9n a calificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00danicamente los postulantes que aprobaron todo el proceso \u2014es decir, cursos y pr\u00e1cticas\u2014 con una calificaci\u00f3n promedio no inferior a 32\/40 puntos, fueron confirmados, previo dictamen de la Comisi\u00f3n Calificadora del Personal, en riguroso orden de precedencia, como Terceros Secretarios de Carrera en el escalaf\u00f3n del Ministerio de Relaciones Exteriores. Los detractores que lean estas l\u00edneas \u2014si las leen\u2014 se enterar\u00e1n de que en la Academia Diplom\u00e1tica jam\u00e1s cursante alguno ingres\u00f3 \u00aba dedo\u00bb, como se atrevi\u00f3 a insinuar maliciosamente uno de ellos (!).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>II<\/strong><\/p>\n<p>En un principio, la Academia Diplom\u00e1tica se cre\u00f3 sin un nombre propio que la identificara. Incluso, en estricto sentido \u2014como ya se mencion\u00f3 anteriormente\u2014 no se llam\u00f3 \u00abAcademia Diplom\u00e1tica\u00bb, sino \u00abAcademia de Capacitaci\u00f3n Diplom\u00e1tica\u00bb, a fin de evitar cualquier resquemor de los centros acad\u00e9micos con competencia para otorgar t\u00edtulos. El t\u00e9rmino \u2018capacitaci\u00f3n\u2019 se\u00f1alaba a las claras su \u00e1mbito institucional. En efecto, en el Art\u00edculo 1 del Reglamentos Org\u00e1nico Funcional se dej\u00f3 establecido que la \u00abAcademia de Capacitaci\u00f3n Diplom\u00e1tica, denominada en adelante Academia, es la Direcci\u00f3n General del Ministerio de Relaciones Exteriores destinada a capacitar procesionalmente a los miembros del Servicio Exterior de la Rep\u00fablica\u00bb.<\/p>\n<p>Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, el ilustre Canciller Diego Cordovez Zegers, diplom\u00e1tico de reconocido prestigio nacional e internacional, tuvo la brillante iniciativa de bautizarla con el nombre de \u00abAcademia Diplom\u00e1tica Antonio J. Quevedo\u00bb. Iniciativa oportuna \u2014y necesaria incluso\u2014 porque la gran mayor\u00eda de Academias Diplom\u00e1ticas del mundo lleva el nombre de un destacado diplom\u00e1tico o personalidad, nombre que le imprime car\u00e1cter singular y que sirve de inspiraci\u00f3n a los cursantes. Cabe recordar que Antonio J. Quevedo fue uno de los m\u00e1s preclaros diplom\u00e1ticos ecuatorianos. Entre otros altos cargos, fue Jefe de las Legaciones del Ecuador en Per\u00fa, Inglaterra y Francia; Director de L\u00edmites de la Canciller\u00eda; Subsecretario de Relaciones Exteriores; Ministro de Relaciones Exteriores en dos ocasiones; y Jefe de la Delegaci\u00f3n ecuatoriana ante la Liga de las Naciones. Fue, adem\u00e1s, el \u00fanico diplom\u00e1tico en el mundo que presidi\u00f3 los dos foros m\u00e1s altos de la comunidad internacional: el Consejo de la Liga de las Naciones y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. El escritor Mario Chaves Chaves, al mencionar en un art\u00edculo period\u00edstico, a prop\u00f3sito de la creaci\u00f3n de la Academia Diplom\u00e1tica, nombres de ilustres funcionarios diplom\u00e1ticos \u201cde indiscutible talla intelectual y amplia experiencia profesional\u201d, cita, entre los primeros, precisamente a Antonio J. Quevedo. Y Juan sin Cielo, en un art\u00edculo de El Comercio, publicado el 21 de enero de 1987, afirm\u00f3 que Antonio J. Quevedo \u00abno fue solamente un diplom\u00e1tico, fue \u201cel diplom\u00e1tico\u201d, el ep\u00edtome y la suma del talento ecuatoriano consagrado a la diplomacia\u00bb.<\/p>\n<p>Por todo ello es absolutamente injustificable \u2014y me causa verg\u00fcenza institucional\u2014 que 16 a\u00f1os despu\u00e9s de haberse bautizado a la Academia Diplom\u00e1tica con el nombre de tan ilustre personalidad, un Canciller de turno hubiere decidido \u2018desbautizar\u2019 a la Academia, mermarla, extirp\u00e1ndole lo que ya era patrimonio suyo: su nombre propio. \u00bfCu\u00e1les fueron las razones que motivaron semejante ex abrupto? Creo que una explicaci\u00f3n v\u00e1lida a esta conducta ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil de encontrar en el terreno de la sicolog\u00eda que en el de la diplomacia. Menos mal que, pasada aquella mala racha, nuestra Academia Diplom\u00e1tica sigue conoci\u00e9ndose, dentro y a fuera del pa\u00eds, con el prestigioso nombre con el que fue bautizada por el ministro Diego Cordovez Zegers, brillante diplom\u00e1tico y mediador de las Naciones Unidas en los conflictos de Chipre y Afganist\u00e1n.<\/p>\n<p>En cuanto a su sede, como se se\u00f1al\u00f3 anteriormente, la primera Academia Diplom\u00e1tica funcion\u00f3 en la Roca y P\u00e1ez, ex Departamento Financiero de AFESE. En 1994, se traslad\u00f3 al Edificio Zurita, situado entre las calles P\u00e1ez y Carri\u00f3n. Fue s\u00f3lo en 2004, bajo la atinada gesti\u00f3n del Embajador Abelardo Posso Serrano, que se concret\u00f3 la vieja aspiraci\u00f3n institucional de contar con un edificio propio que reuniera las condiciones de funcionalidad y representatividad, a la altura de las m\u00e1s reputadas Academias Diplom\u00e1ticas extranjeras.<\/p>\n<p>Este proceso culmin\u00f3 con la adquisici\u00f3n de la hist\u00f3rica residencia de don Galo Plaza Lasso, ilustre ex presidente de la Rep\u00fablica y destacado diplom\u00e1tico e internacionalista ecuatoriano. A partir del 1987, a\u00f1o de creaci\u00f3n de la Academia Diplom\u00e1tica, se han graduado en ella, hasta la fecha, doce promociones. Los cursantes de la primera promoci\u00f3n que contin\u00faan prestando servicios en la el Ministerio son actualmente Ministros de Carrera del Servicio Exterior. Esa primera promoci\u00f3n cont\u00f3 con 10 cursantes. Hasta ahora, la promoci\u00f3n que m\u00e1s cursantes ha tenido es la und\u00e9cima (2004), con 38.<\/p>\n<p>Desde su establecimiento en 1987, la Academia Diplom\u00e1tica ha tenido un largo proceso de fortalecimiento y consolidaci\u00f3n y ha ganado un sitial de prestigio en el \u00e1mbito acad\u00e9mico-diplom\u00e1tico nacional e internacional. Su excelencia acad\u00e9mica es reconocida dentro y fuera del pa\u00eds. No es, pues, extra\u00f1o que el Tercero Secretario Diego Bassante, cursante de la XII Promoci\u00f3n (2007) de nuestra Academia, ganador del Premio de Mejor Egresado, hubiera obtenido una beca de estudios para el curso regular de la Academia Diplom\u00e1tica Andr\u00e9s Bello de Chile y que, para honra suya y de nuestra instituci\u00f3n, al t\u00e9rmino de dicho curso \u2014en el que, adem\u00e1s de los cursantes chilenos, participaron 14 j\u00f3venes diplom\u00e1ticos de 13 pa\u00edses\u2014 hubiera obtenido el Premio al Mejor Graduado, en ceremonia que cont\u00f3 con la presencia del entonces ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alejandro Foxley.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>III<\/strong><\/p>\n<p>Encontr\u00e1ndome cerca del t\u00e9rmino de mis funciones diplom\u00e1ticas como Embajador del Ecuador en Suiza, en mayo de 2008 recib\u00ed del Viceministro Jos\u00e9 Valencia Amores la honrosa propuesta para ser Director General de la Academia Diplom\u00e1tica. Acept\u00e9 de inmediato, iniciando mis nuevas funciones el 27 de septiembre de 2008.<\/p>\n<p>Cabe se\u00f1alar que, a los d\u00edas pocos de haber asumido mi nuevo cargo, la ex ministra Mar\u00eda Isabel Salvador dispuso que esta dejara de depender \u2014en la estructura org\u00e1nico-funcional de la Canciller\u00eda\u2014 del Viceministro de Relaciones Exteriores y que pasara a depender de la Subsecretar\u00eda de Desarrollo Interno y Gesti\u00f3n Administrativa y Financiera (!). La medida, seg\u00fan me explic\u00f3 el Subsecretario Carlos Proa\u00f1o Romero, era de \u00edndole temporal, con el \u00fanico prop\u00f3sito de poder inyectarle los recursos financieros necesarios para su mayor fortalecimiento. Sea de ello lo que fuere, lo cierto es que, mientras dur\u00f3 la din\u00e1mica, aunque breve, gesti\u00f3n del economista Proa\u00f1o Romero, recib\u00ed el m\u00e1ximo y decidido apoyo de su parte.<\/p>\n<p>Luego de la reforma que transfiri\u00f3 a la Canciller\u00eda ecuatoriana nuevas competencias en el \u00e1mbito del comercio exterior e integraci\u00f3n, la Academia Diplom\u00e1tica implement\u00f3 una serie de acciones, en el \u00e1mbito de sus competencias, para fortalecer la capacidad de gesti\u00f3n de los futuros cursantes, priorizando la proyecci\u00f3n comercial externa del Ecuador. Ello implicaba, entre otros aspectos, reclutar y dotar de un \u2018nuevo perfil\u2019 a los funcionarios que ingresen a la carrera diplom\u00e1tica como resultado del Concurso P\u00fablico de Libre Oposici\u00f3n y Merecimientos. El objetivo esencial consisti\u00f3 en instrumentar un proceso destinado a seleccionar personal id\u00f3neo para el Servicio Exterior y proveerle de las destrezas y herramientas necesarias que le permitan gestionar, con mayor eficacia y sostenibilidad, la pol\u00edtica exterior en el \u00e1mbito diplom\u00e1tico, comercial y econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Bajo estos par\u00e1metros, los aspirantes que participaron en la \u00faltima convocatoria del Concurso se sometieron a un riguroso proceso de selecci\u00f3n, que comenz\u00f3 el 19 de octubre de 2008 y que \u2013seg\u00fan informaci\u00f3n disponible al cierre de este art\u00edculo\u2013 debe concluir a fines de abril de 2009. Con un cupo de 58 vacantes, moderno contenido tem\u00e1tico y alcance nacional, se trat\u00f3, sin duda, del proceso de ingreso m\u00e1s amplio que ha convocado la Canciller\u00eda desde la creaci\u00f3n de la Academia en 1987 y que permitir\u00e1 reclutar personal calificado para poder enfrentar con mayor eficacia la agenda multi-disciplinaria que demanda la pol\u00edtica exterior en un mundo globalizado y altamente competitivo.<\/p>\n<p>Paralelamente al proceso de selecci\u00f3n mediante concurso, la Academia Diplom\u00e1tica ha implementado una serie de medidas institucionales y curriculares. Entre las primeras, se plante\u00f3 al FONSAL \u2013 siendo aceptado por \u00e9ste\u2013, una asesor\u00eda para ampliar y dotar de mayor funcionalidad al emblem\u00e1tico edificio donde \u00e9sta funciona. Y en lo acad\u00e9mico, sin descuidar la formaci\u00f3n integral del diplom\u00e1tico, se elabor\u00f3 un proyecto de pensum basado en las concepciones modernas de la diplomacia econ\u00f3mica, siguiendo los lineamientos de las autoridades del Ministerio.<\/p>\n<p>Dentro de esta nueva visi\u00f3n, el Curso de Formaci\u00f3n Profesional, destinado a los postulantes que ingresaron en el Concurso p\u00fablico \u2014de ser aprobado por las actuales autoridades\u2014, comprender\u00eda las siguientes etapas, a lo largo de dieciocho (18) meses: Un M\u00f3dulo B\u00e1sico de Formaci\u00f3n Profesional, de nueve (9) meses, divididos en tres (3) trimestres, a tiempo completo; y Tres M\u00f3dulos de Especializaci\u00f3n en: i) Diplomacia Econ\u00f3mica, ii) Promoci\u00f3n Comercial y iii) Pol\u00edtico-Jur\u00eddico Internacional, de un trimestre cada uno, a medio tiempo; el otro medio tiempo, los cursantes realizar\u00e1n pasant\u00edas en las dependencias del Ministerio.<\/p>\n<p>La programaci\u00f3n acad\u00e9mica abarcar\u00eda un contenido de 232, 248 y 232 horas por cada uno de los trimestres. Es del caso se\u00f1alar que la propuesta de pensum de la Academia refleja un \u00e9nfasis de alrededor del 75% en materias de diplomacia econ\u00f3mica, incluyendo comercio externo y negociaciones econ\u00f3micas internacionales. A ello se sumar\u00eda el horario diario destinado al aprendizaje de idiomas extranjeros.<\/p>\n<p>Se ha previsto, asimismo, un amplio programa de actividades complementarias, materia por materia, el cual contempla, <em>inter alia<\/em>, seminarios, talleres, conferencias magistrales, visitas a empresas y viajes de observaci\u00f3n que respondan al concepto de \u2018diplomacia de terreno\u2019. Dentro del \u00e1mbito de sus funciones, la Academia Diplom\u00e1tica \u2013a no ser que sobrevengan cambios\u2013 se ocupara no s\u00f3lo del Curso de Formaci\u00f3n Profesional para los nuevos Terceros Secretarios que ingresan al Servicio Exterior, sino que tambi\u00e9n seguir\u00e1 organizando los siguientes Cursos:&nbsp; a) Actualizaci\u00f3n, dirigido a los funcionarios del Servicio Exterior para robustecer sus conocimientos, capacidad de an\u00e1lisis y habilidades pr\u00e1cticas que favorezcan una gesti\u00f3n eficiente; b) Capacitaci\u00f3n, orientado a elevar el nivel profesional y a mejorar el desempe\u00f1o de las labores espec\u00edficas que competen al&nbsp; personal auxiliar y t\u00e9cnico del Servicio Exterior; c) Especiales, dedicados al personal que, sin pertenecer al Servicio Exterior, fuere designado para cumplir funciones en el exterior; d) Talleres, seminarios y conferencias, orientados a entidades p\u00fablicas, gremios y organizaciones dela sociedad civil, para divulgar conocimientos, servir de foro acad\u00e9mico y promover su capacitaci\u00f3n en temas de pol\u00edtica exterior; e) Otras actividades acad\u00e9micas destinadas a la formaci\u00f3n de los funcionarios del Servicio Exterior; y, f) Capacitaci\u00f3n de otras entidades u organismos del Sector P\u00fablico. Paralelamente, la Academia Diplom\u00e1tica profundizar\u00e1 la capacitaci\u00f3n, dentro y fuera del pa\u00eds \u2013 a trav\u00e9s de programas presenciales o virtuales\u2013 para los funcionarios diplom\u00e1ticos en temas prioritarios de la agenda externa, como el estudio de nuevos socios pol\u00edtico-comerciales, negociaciones, relaciones vecina-les, migraci\u00f3n, refugiados, derechos humanos, medio ambiente y dem\u00e1s \u00e1mbitos de la diplomacia moderna en el contexto regional y global.<\/p>\n<p>Igualmente, incrementar\u00e1 su programa anual de actividades acad\u00e9micas, intercambio y cooperaci\u00f3n con el sector p\u00fablico, la sociedad civil y la red de Academias Diplom\u00e1ticas y entidades internacionales afines. De este modo, la Academia Diplom\u00e1tica Antonio J. Quevedo actuar\u00e1 tambi\u00e9n como espacio de encuentro para la reflexi\u00f3n, el an\u00e1lisis cr\u00edtico y el debate acad\u00e9mico acerca de los temas m\u00e1s actuales y relevantes de la gesti\u00f3n internacional. Por otro lado, conviene destacar que la inserci\u00f3n de la Academia Diplom\u00e1tica en el \u00abPlanex 2007-2010\u00bb es un reconocimiento del importante papel que \u00e9sta puede cumplir dentro de la \u2018Pol\u00edtica Cinco\u2019 de alinear la pol\u00edtica exterior con la pol\u00edtica interna y rendir cuenta a sus ciudadanos.<\/p>\n<p>Para el efecto, la Meta 5.32 ha identificado expresamente la necesidad de \u00abmodernizar y promocionar a la Academia Diplom\u00e1tica como un centro especializado del pensamiento y formaci\u00f3n de profesionales del Servicio Exterior\u201d, para lo cual \u201cpodr\u00e1 concertar acuerdos con centros de formaci\u00f3n superior para capacitar a otros servidores p\u00fablicos y personas interesadas en temas de pol\u00edtica exterior\u00bb.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con este \u00faltimo tema, la Academia Diplom\u00e1tica, en enero de 2009, propuso al IAEN un proyecto de cooperaci\u00f3n acad\u00e9mica, seg\u00fan el cual el IAEN reconocer\u00eda a los cursantes del Curso de Formaci\u00f3n de Profesional los cr\u00e9ditos respectivos dentro de las maestr\u00edas del Instituto, pudiendo completar en el IAEN, de ser el caso, los cr\u00e9ditos que les hicieren falta para la obtenci\u00f3n del correspondiente t\u00edtulo. A su vez, para evitar duplicaci\u00f3n de recursos y hacer el m\u00e1ximo uso de las respectivas complementariedades institucionales, los cursantes del IAEN podr\u00edan tomar en la Academia Diplom\u00e1tica las materias o cursos espec\u00edficos que esta dicta en relaciones internacionales (ej. derecho internacional, derechos humanos, migraci\u00f3n, soluci\u00f3n de controversias, derecho mar\u00edtimo, a\u00e9reo y espacial, relaciones fronterizas, planificaci\u00f3n de pol\u00edtica exterior, organismos internacionales, geopol\u00edtica, cursos pr\u00e1cticos sobre las teor\u00edas y tendencias modernas de las relaciones internacionales, nuevos actores internacionales, previsi\u00f3n de escenarios, negociaciones, reingenier\u00eda de procesos, t\u00e9cnica de gesti\u00f3n, etc\u00e9tera).<\/p>\n<p>El IAEN reconocer\u00eda los cr\u00e9ditos acad\u00e9micos respectivos a sus cursantes dentro, asimismo, de las maestr\u00edas del Instituto. Personalmente, considero que un proyecto de estas caracter\u00edsticas no s\u00f3lo se enmarcar\u00eda en el Acuerdo de Cooperaci\u00f3n Interinstitucional suscrito el 12 de junio pasado (Cl\u00e1usulas Segunda, Tercera y Sexta), sino tambi\u00e9n en el \u00abPlanex 2007-2010\u00bb, Programa 5.13. Por otra parte, la Academia Diplom\u00e1tica concluy\u00f3, hace varias semanas, la elaboraci\u00f3n del proyecto de Reglamento Org\u00e1nico Funcional, el cual se encuentra a consideraci\u00f3n de las autoridades. Entre los principales objetivos, se se\u00f1ala que la Academia se ocupar\u00e1 de: a) Capacitar en su sede a los funcionarios del Servicio Exterior, de manera que los conocimientos adquiridos en las universidades armonicen con los que son propios de la funci\u00f3n y la pr\u00e1ctica diplom\u00e1tica; b) Contribuir al mejor conocimiento de la pol\u00edtica exterior del Ecuador mediante la cooperaci\u00f3n&nbsp; en materia de capacitaci\u00f3n con las universidades, la sociedad civil, y entidades p\u00fablicas y privadas, para lo cual promover\u00e1 el intercambio de experiencias y propuestas sobre temas del acontecer nacional e internacional a trav\u00e9s de conferencias, seminarios, talleres y otras actividades acad\u00e9micas; c) Impulsar la investigaci\u00f3n y difusi\u00f3n de trabajos que den a conocer el pensamiento del Servicio Exterior; d) Propender al logro de un nivel de excelencia en sus actividades acad\u00e9micas; e) Fomentar las relaciones de cooperaci\u00f3n con otras academias diplom\u00e1ticas, universidades e institutos especializados en asuntos internacionales; y, f) Constituir un espacio acad\u00e9mico para reflexi\u00f3n y debate sobre temas de realidad nacional vinculados a las relaciones internacionales y a la pol\u00edtica exterior del pa\u00eds.45 En cuanto a los aspectos presupuestarios, como Direcci\u00f3n General de Capacitaci\u00f3n del Ministerio, la Academia Diplom\u00e1tica no ha dispuesto nunca de un presupuso aut\u00f3nomo, sino que ha venido funcionado dentro del presupuesto general de la Canciller\u00eda. En el POA de 2009, la Academia Diplom\u00e1tica ha previsto requerimientos presupuestarios por 410.000 d\u00f3lares.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>IV<\/strong><\/p>\n<p>Tuve el privilegio de haber dirigido personalmente el proceso de creaci\u00f3n la Academia Diplom\u00e1tica en 1987 y de haberle brindado todo mi apoyo profesional en las tres ocasiones en que he tenido el honor de desempe\u00f1arme como n\u00famero dos de la Canciller\u00eda, as\u00ed como en la etapa en he estado al frente de ella como Director General. A lo largo de 22 a\u00f1os de funcionamiento, la Academia Diplom\u00e1tica Antonio J. Quevedo ha acreditado un indiscutible prestigio nacional e internacional. Ha suscrito cerca de medio centenar de convenios y acuerdos de cooperaci\u00f3n acad\u00e9mica con otras entidades hom\u00f3logas (a algunas de ellas les ha brindado asistencia t\u00e9cnica), instituciones ecuatorianas p\u00fablicas y privadas (incluidas las Fuerzas Armadas, CONUEP, FLACSO, IAEN y FEDEXPOR) y con varios institutos y universidades. Su planta docente se ha enriquecido con el aporte de los m\u00e1s destacados profesores, acad\u00e9micos e intelectuales del pa\u00eds, dentro de un ambiente de libertad de expresi\u00f3n y an\u00e1lisis cr\u00edtico. En lo internacional, pertenece a las redes regional y mundial de Academias Diplom\u00e1ticas.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de este art\u00edculo, agradezco a todos los Directores Generales de la Academia Diplom\u00e1tica que a lo largo de estos a\u00f1os mantuvieron vivo el esp\u00edritu y la antorcha de la entidad, a la AFESE y a la Asociaci\u00f3n de Diplom\u00e1ticos de Carrera (ADIP), as\u00ed como a los compa\u00f1eros del Ministerio que han compartido conmigo el sue\u00f1o y la realizaci\u00f3n de nuestra Alma M\u00e1ter y que han contribuido con m\u00edstica y entrega a su engrandecimiento. Deseo consignar un especial reconocimiento a la ayuda leal, eficaz e inteligente de mis distinguidos colaboradores.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>V<\/strong><\/p>\n<p>Tres p\u00e1rrafos finales, a modo de conclusi\u00f3n. Primero: Desde la creaci\u00f3n de la Academia Diplom\u00e1tica en 1987, varios colegas me hab\u00edan pedido que escribiera sobre mi participaci\u00f3n directa en el proceso de su concepci\u00f3n y establecimiento. Me hab\u00eda resistido a hacerlo, por considerar que, en realidad, la Academia Diplom\u00e1tica es una obra colectiva que pertenece a nuestro patrimonio institucional y a cuya creaci\u00f3n todos y cada uno han contribuido. En efecto, ninguna creaci\u00f3n de la Canciller\u00eda ecuatoriana ha tenido tantas personas que sienten ser sus \u2018autores\u2019, y este hecho demuestra que ella pertenece a la entra\u00f1a y esp\u00edritu de la instituci\u00f3n. Sin embargo, al haber sido invitado por Leonardo Carri\u00f3n \u2013notable \u2018cronista\u2019 de la Canciller\u00eda-, a trav\u00e9s de un interesante art\u00edculo suyo publicado en la Revista AFESE, a contar \u00abla experiencia de Jaime March\u00e1n, que dirigi\u00f3 el proceso de estructuraci\u00f3n de la Academia Diplom\u00e1tica\u00bb, me decid\u00ed, finalmente, a compartir mis vivencias en este tema de relevancia institucional. Segundo: En la primera entrevista que mantuve con el Canciller Fander Falcon\u00ed, en mi condici\u00f3n de Presidente del Consejo de Embajadores, me expres\u00f3, como Jefe de la Diplomacia y destacado acad\u00e9mico, su firme prop\u00f3sito de fortalecer a\u00fan m\u00e1s a la Academia. Al cierre de este art\u00edculo, formulo mis mejores votos por la permanencia y por el futuro del Alma M\u00e1ter de nuestra instituci\u00f3n, comprometida desde un principio en proyectar la pol\u00edtica exterior con \u2018sentido ciudadano\u2019.<\/p>\n<p>Y tercero: No deseo concluir sin formular \u2013a trav\u00e9s de la Revista AFESE, m\u00e1xima expresi\u00f3n de nuestro pensamiento gremial\u2013, mi propuesta de designar al Aula Magna de la Academia Diplom\u00e1tica con el nombre de \u00abRafael Garc\u00eda Velasco\u00bb, el ilustre Canciller bajo cuya brillante gesti\u00f3n esta se cre\u00f3. Distinguido acad\u00e9mico, internacionalista, defensor ardiente y docto de la soberan\u00eda ecuatoriana, embajador del Ecuador en varias naciones y dos veces Ministro de Relaciones Exteriores, su trayectoria es paradigma de las m\u00e1s altas virtudes del diplom\u00e1tico. Las instituciones que no honran a sus mejores hombres caen en el s\u00edndrome anat\u00f3pico de ignorar las creaciones del pasado, son entes vac\u00edos, sin memoria hist\u00f3rica, incapaces de proyectar a las nuevas generaciones aquello que los griegos llamaron <em>paideia<\/em>, es decir, la pedagog\u00eda de sus creaciones y de su esp\u00edritu.<\/p>\n<hr>\n<p>Datos de inter\u00e9s:<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.afese.com\/img\/revistas\/revista50\/acadequev.pdf\">https:\/\/www.afese.com\/img\/revistas\/revista50\/acadequev.pdf<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class=\"excerpt\">&nbsp;Por Jaime March\u00e1n I A fines de 1986, encontr\u00e1ndome en funciones en nuestra Embajada ante la Casa Blanca, tuve a honra ser designado Subsecretario Administrativo por el Canciller Edgar Ter\u00e1n Ter\u00e1n. Mi primera propuesta de trabajo, que \u00e9l acept\u00f3 con el mayor entusiasmo, fue emprender acciones conducentes a la creaci\u00f3n de la Academia Diplom\u00e1tica. 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