Política de movilidad humana

El Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, a través del Viceministerio correspondiente y las unidades que lo conforman, establece políticas en el ámbito de la movilidad humana desde una visión integral que busca cubrir sus principales dimensiones, que comprenden: emigrantes, inmigrantes, personas en tránsito, personas ecuatorianas retornadas, protección internacional, víctimas de trata de personas y tráfico ilícito de migrantes.

Los ejes rectores que impulsan la acción de Cancillería en el contexto de la  migración se generan bajo lineamientos que procuran seguridad para las personas en movilidad y las sociedades de acogida; un ordenamiento en los flujos migratorios; y, establecer movimientos regulares que eviten fomentar delitos transnacionales, que ponga en riesgo vidas humanas.

En ese mismo sentido, los ejes de política exterior en materia migratoria confluyen en : i) No discriminación de las personas por su condición migratoria; ii) No criminalización de la migración; iii) Reconocimiento de los aportes positivos de los migrantes a las sociedades de origen y destino; y, iv) Combate a la xenofobia.

Las políticas que se emiten tienen como objetivos: impulsar e implementar un marco normativo para la movilidad humana; brindar atención y protección a los migrantes ecuatorianos en el exterior; promover la regularización del estatus migratorio de ecuatorianos en el exterior; fortalecer y articular un sistema de regularización de cuidadanos extranjeros; garantizar el debido proceso a las personas deportadas; acompañar los procesos de retorno de los ecuatorianos que lo decidan, y fomentar su inclusión económica y social; promover la implementación de mecanismos supranacionales, para garantizar la protección de los derechos de las personas en situación de movilidad humana; desarrollar mecanismos de prevención, control y sanción frente a actos de discriminación y violación de derechos de personas en situación de movilidad humana; fomentar e implementar instrumentos educomunicacionales para el respeto a la dignidad de los seres humanos, la erradicación de todas las formas de xenofobia y racismo; generar e implementar mecanismos que faciliten la recuperación de capacidades para su inclusión económica.

Además se promueven iniciativas que afirmen la convivencia intercultural y promuevan la inclusión social y cultural; acciones de atención integral a personas en situación migratoria irregular, refugiadas y otras en necesidad de protección internacional; sin perder de vista que, para una debida inclusión en la sociedad de acogida, toda persona tiene la obligación de respetar y observar las leyes y normativas nacionales.

A nivel internacional el elemento rector es el de impulsar la implementación de acuerdos migratorios que garanticen los derechos de las personas en condición de movilidad humana, con énfasis a las necesidades especiales de protección de los grupos de atención prioritaria.