Desarrollo sostenible

Ecuador impulsa un modelo sostenible de desarrollo que incorpore en forma armónica la dimensión ambiental, social y económica de las relaciones entre el ser humano y su entorno natural,  mediante una efectiva conservación de la biodiversidad que permita una regeneración de los ecosistemas a fin de asegurar la satisfacción de las necesidades de las presentes y futuras generaciones.

La conservación de los ecosistemas frágiles y únicos del Ecuador, como las Islas Galápagos, Patrimonio Natural de la Humanidad y la región Amazónica, se ha visto seriamente afectada por diferentes factores, tales como la deforestación, el comercio ilegal de vida silvestre, el cambio en el uso del suelo y el cambio climático, produciendo una afectación en los bienes y servicios ambientales que ofrece la naturaleza y que son vitales para el ser humano.

La participación del Ecuador en los foros donde se negocian los múltiples acuerdos multilaterales ambientales de los que es parte, busca encaminar los esfuerzos regionales y globales hacia la utilización sostenible de los recursos de la biodiversidad, la transformación de los insostenibles patrones de consumo y producción, el combate a los efectos adversos del cambio climático, la gestión segura de los productos químicos y desechos, entre otros.

Ecuador promueve la implementación de la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, con el objeto de reducir la pobreza, proteger el planeta y mejorar las condiciones de vida de la población. La ejecución de este instrumento ha sido declarada como política pública y sienta las bases hacia su gobernanza.

Ecuador, como país en desarrollo, ha asumido compromisos ambiciosos en la Convención sobre Cambio Climático y promueve su efectiva aplicación por parte de todos los países, en especial de aquellos que más contaminan para alcanzar una estabilización climática global.  A través del Comité Interinstitucional de Cambio Climático, se coordina la ejecución de políticas nacionales en esta materia y el cumplimiento de los compromisos internacionales. La provisión de financiamiento, transferencia de tecnología y desarrollo de capacidades en estas negociaciones, complementan los esfuerzos que se realiza el país, tales como el encontrar soluciones conjuntas en materia de mitigación y adaptación al cambio climático.

La pandemia del COVID-19 ha demostrado que la salud humana está vinculada a la salud de los ecosistemas y que su alteración produce efectos nocivos que son difíciles de contrarrestar sin una sólida base científica. Ecuador comparte la visión de que es necesario que revaluar los modelos económicos, a fin de que la sostenibilidad sea la ruta que marque los procesos de desarrollo y de la cooperación internacional.