Después de ocho años, la Academia Diplomática del Ecuador reabre sus puertas

Quito, 28 de noviembre de 2019

En medio de un ambiente de satisfacción generalizada, la mañana de este viernes, se reinauguró la sede de la Academia Diplomática, un espacio de formación especializada en relaciones exteriores, que permaneció cerrada los últimos ocho años, luego de que el gobierno anterior ordenará su desaparición. Su reapertura constituye un hito fundamental dentro del proceso de reinstitucionalización iniciado por la Cancillería desde 2018.

Entre aplausos y muestras de respaldo, el canciller, José Valencia, encabezó el acto inaugural en el cual recalcó que la Academia tiene como objetivo la formación de un Servicio Exterior profesional, mediante la preparación del personal en las ciencias internacionales y las prácticas diplomáticas y consulares, con el fin de que el país cuente con funcionarios conocedores y comprometidos con una diplomacia activa a favor de los intereses del Ecuador.

Mediante el decreto ejecutivo Nº 625, el 21 de diciembre de 2018, el presidente, Lenín Moreno, dispuso que la Academia vuelva a abrir sus puertas como entidad adscrita a la Cancillería ecuatoriana. Sus instalaciones funcionarán en su tradicional sede de las calles 6 de Diciembre y Wilson, mismas que fueron reacondicionadas para acoger a una nueva promoción de cursantes. Esta edificación patrimonial perteneció al expresidente de la República Galo Plaza Lasso, quien se desempeñó como Secretario General de la OEA y ministro de Relaciones Exteriores.

“Nuestros diplomáticos tienen que estar a la altura de las exigencias internacionales. Ser capaces de negociar con países de distinto tamaño, importancia y proyección económica y, por supuesto, estar siempre en contacto con el país, conocerlo a fondo, mantener una línea directa y permanente de conexión con la sociedad a la que se deben y por la que trabajan”, acotó el canciller Valencia.

El curso incluye un año lectivo de formación teórica y un año de prácticas en la Cancillería. Esta experiencia dará paso a una carrera que se impulsa con la firme convicción de defender los intereses del país con orgullo y sacrificio, sin posiciones ideológicas.

A fin de garantizar una formación adecuada, la Cancillería firmó acuerdos con ministerios de Relaciones Exteriores y academias diplomáticas de 26 países, facilitando la cooperación y alianzas con instituciones de experiencia. Uno de ellos, suscrito con Corea del Sur, incluye apoyo técnico y donación de equipos tecnológicos.

“El próximo año seleccionaremos, mediante concurso público -manejado objetivamente por una empresa profesional-, a los 25 aspirantes al Servicio Exterior. También lograremos, y es una meta para el 2020, la plena implementación de la nueva estructura orgánica de la Cancillería: talento humano, planta central, territorio, misiones y consulados en el exterior”, afirmó Valencia.

Hasta su cierre en 2011, la Academia graduó a 14 generaciones y cerca de 200 profesionales del Servicio Exterior. “La reapertura de la Academia asegurará la vigencia de un sistema de méritos profesionales y la capacitación permanente para el personal del Ministerio. En tan amplia gama de temas que la Cancillería debe trabajar, el Servicio Exterior ecuatoriano debe ser el mejor preparado, el más honesto, el más sacrificado”, enfatizó el Canciller.

Al finalizar su intervención, el Canciller expresó su gratitud al Presidente de la República por su valioso apoyo en la reconstitución de la Academia Diplomática y a todos quienes hicieron posible revivir este anhelado propósito.